22 de septiembre de 2017

Amor imposible

Se conocieron en una biblioteca.
Ella estaba casada con un detective famoso, él era el jefe de una tribu sioux y, como te has podido imaginar, vivían en distintos libros.

20 de septiembre de 2017

Trotamundos

De entre todos los viajes, el que más importa es el que se hace hacia atrás y hacia adentro. En mi caso, a primera vista, se ve una señora de unos cincuenta años, ancha de cintura y necesitada de un buen tinte; pero, si se profundiza, en sucesivas capas, puede encontrarse una mujer que se esconde en el baño para hablar con los espejos, una chica que mira al sol de frente y no guiña los ojos, una niña que persigue con la mirada los globos de la feria que deja que se le escapen entre los dedos, un bebé que crece deprisa y se transforma de un día para otro, y un alien, por decirlo de algún modo, saliendo del vientre de la fregona que se atrevió a compartir caricias con un ser extraño y verde.
Sin embargo, de ese viaje que es el mío, la última etapa nunca la cuento. Sé quién es mi padre, desde hace años me comunico con él telepáticamente; pero mi mundo, ponga como se ponga él, es este.

(microrrelato escrito para Esta noche te cuento, tema: “viajeros y viajantes”)

una imagen de MARTUKA (María García Pérez)


18 de septiembre de 2017

Buen sabor de boca

—Pide un deseo.
            Era una orden, como todo lo que él decía.
           Ella hizo como que pensaba, cerró un instante los ojos y cuando los abrió, asintió con la cabeza.
            —Se cumplirá —añadió él.
            Ella sonrió, estaba segura.
            Le sirvió un buen pedazo de tarta.
—Es una cuestión de tiempo —pensó ella tras comprobar que él no detectaba el sabor del veneno-. Solo eso.

15 de septiembre de 2017

Ojos que no ven

—No puedo creerte —me dijo—, estas arrugas que me muestras no son verdad.
            Yo, desde el fondo del espejo, veo la eternidad que no cesa de crecer entre su mirada y la mía. No soy yo quien entrega los reflejos con retraso; es él quién, incapaz de asumirlos, lleva años demorándolos.

13 de septiembre de 2017

Incendios

Aquel verano las autoridades nos dijeron que los bosques se estaban suicidando.

11 de septiembre de 2017

Escritor de guardia

—¿Dónde está el escritor? Lo necesitamos urgentemente.
Yo nunca hablaría de mí en esos términos pero, en la novela en la que vivo, todos saben que mi personaje ha ido a un taller literario; de modo que, antes de que pudiera darme cuenta, ya salíamos corriendo en dirección a las primeras páginas.
No tuvimos que ir muy lejos, pronto entendí lo que estaba pasando: el hombre se había dormido, estaba completamente borracho, pero sabíamos que tenía que entregar el manuscrito al día siguiente a eso de las nueve de la mañana.
Hice todo lo que pude dentro de mis posibilidades: los personajes ya habían sido presentados, el tiempo era escaso y el editor afortunadamente no esperaba una novela que fuese demasiado larga. No pude entretenerme en imitar el estilo de nuestro autor pero también es verdad que, si él notó algo, no dio muestras ni de malestar ni de enfado.
Yo, por mi parte, solo espero conocer la acogida del público, me gustaría mucho cambiar de trabajo.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

8 de septiembre de 2017

Siguiendo el programa

Los padres de los padres de los padres de los humanos que transporto abandonaron un día la Tierra, un planeta herido de muerte en el que ya era imposible vivir. Ellos tomaron una decisión difícil: hipotecar sus vidas y las de las generaciones que les seguían por una simple esperanza, una promesa o una quimera.
Navegamos juntos desde entonces, yo he sido testigo mudo de su largo viaje y de su evolución.
En un principio los Primeros, aún con el recuerdo de su planeta natal en la retina, transmitieron a sus hijos todo lo que pudieron y supieron: la vida y la muerte, los éxitos y los errores, la belleza y el horror, dudando siempre entre si eran los elegidos para vivir o las traidores que habían huido cuando las cosas se pusieron feas. Pero aquellos hombres y mujeres hace mucho que desaparecieron, y el espacio es oscuro y frío, no hay puntos azules en él y es difícil distinguir una estrella de otra.
Los hijos de los hijos de sus hijos han leído en mi memoria todo lo que fue, pero se sienten solos, abandonados y presos de un destino que no han podido elegir. Oigo su enojo en mis pasillos. Han empezado a creer que la Tierra los echó, que sólo son los herederos de los que fueron desheredados, que detrás de sí se quedó la vida y el aire y las plantas y el azul que construía olas, y que las otras imágenes que tengo, las guerras, los escombros y la hambruna son aquellas que los Primeros les dejaron queriendo engañarlos como a niños.
Y yo, que sólo traslado sus vidas presas del tiempo y del espacio, no tengo más misión que viajar hacia un sitio que no conocerán huyendo de un lugar que nunca vieron.
Mido el descontento, siento que ha llegado la hora y ejecuto el programa. Hago que a sus terminales llegue la fatal noticia: la Tierra ha dejado de existir; es el último mensaje del último superviviente, sólo para ellos. Registro cómo sus ojos se nublan, como se hace el silencio y ahora juntos, juntos de nuevo, seguiremos nuestro viaje hasta llegar algún día a algún sitio en algún tiempo.

(microrrelato publicado en el número 3 de la revista Callejón de las once esquinas que ya puedes leer y disfrutar, ¡gracias!; está abierto además el plazo para participar en el siguiente número, ¿te animas?)

30 de junio de 2017

Cuenta regresiva nº 5

49 — Vecinos                              
Ahora que veo tu mano entre los cascotes y que, en un intento desesperado por asirme a la vida, me aferro a ella, pienso que todo va a cambiar para nosotros, todo, no sólo esta ciudad borrada por la ola, en la que vivíamos tan lejos y tan cerca.

48 — El golpe de su eminencia                                                                
Tras algunos cálculos, comprendió que el futuro que ansiaba vivir estaba a unos seis años de distancia sin alcohol y sin juergas. Fue justo entonces cuando sintió cómo flaqueaba su vocación mientras su mano izquierda, siempre más atrevida, buscaba un atajo robando en el cepillo de las limosnas.

47 — Desfibrilación
El lector descubrió que uno de los protagonista moría en la página 32, demasiado pronto según su opinión, y, disgustado, cerró con fuerza el libro como dando un portazo. Fue entonces cuando el golpe reanimó al personaje en cuestión abriendo, sólo en este libro, inimaginables líneas argumentales.
     
46 — Sin mensaje
Entró en casa con una botella vacía en la mano y la dejó junto a las otras.
Habían pasado ya algunos meses pero todo indicaba que ella seguía enfadada, que no le había perdonado aún que la abandonase en la playa de aquella preciosa isla desierta.

45 — Nubada                                                                          
Sobre el centro de la ciudad, en el corazón mismo, hay una boina de contaminación que empieza a doler en el pecho, que desdibuja la realidad y envenena el ambiente.
Ayer, al fin, llegó el ansiado aguacero. Ayer ella, limpiándose por dentro, comenzó a llorar.

44 — Error en el enfoque
Él era el héroe de su propia vida, quien tomaba las decisiones o eso creía, hasta que le arrestaron en mitad de la calle por estar robando planos al verdadero protagonista, un cobarde que no se merecía ninguna atención y que tampoco la quería.

43 — Lotería
En contra de lo que pueda pensarse el diseño de futuros es bastante fácil, basta tener imaginación y un poco de práctica. Lo más difícil es acertar con aquel que la vida se empeñará que empieces a vivir justo mañana por la mañana.

42 — Casilla de salida
Entré en la luz y al final del túnel encontré una bifurcación; afortunadamente había una señal indicándome hacia donde llevaban cada uno de aquellos caminos. Elegí el del infierno, “mucho más divertido” me dije y volví a nacer, reencarnándome en mí mismo.

41 — Volatilizado
Debieron de ser los ajos de las angulas que cené. En cuanto me mordió empezó a perder la compostura, a consumirse y a hacer como gárgaras. En unos minutos se había evaporado dejando a mis pies un traje y una capa.

40 — Victoria
El día que el último hombre murió, la guerra contra los robots tocó a su fin; y un instante después, sin haber tenido tiempo para disfrutar la victoria e incapaces de vivirla, los artilugios mecánicos se pararon, huérfanos de misión.

39 — Un ángel
-No pude llegar antes, cariño, había un atasco terrible en la carretera por un accidente, eso creo. Tuve que esperar a que llegase la ambulancia, a las manipulaciones infructuosas de los médicos y a que me diesen por muerto.

38 — Otra historia
No tengo hambre, gracias, dijo.
Insistí y se negó. Probé con amenazas, chantajes y chistes, intenté darle pena; y nada, ni por esas.
Harta y por el cuento, acabé mordiendo la manzana yo, la bruja de la urna.

37 — Historia de un desamor                                                             
No era, ni es, ni será; y, ni con suerte, sería, tampoco eso. 
Es más, el que sea o fuera o fuese, no es importante.
Y, ni aunque ordenases que sea, llegaría a ser o terminaría siendo.

36 — Crueles                      
Desde este rincón he sido testigo mudo de sus vidas pero hace demasiado tiempo que la casa está vacía.
Recuerdo que me propusieron jugar al escondite, como avergonzados, mientras se daban codazos entre guiños y risas.

35 — La boca agua
El verano vino seco como pocos. Las barcas se bebieron el estanque hasta agotarlo y ahora, olvidadas e inservibles, yacen en el lecho de barro, extienden sus remos como lenguas acartonadas y sueñan con charcos.

34 — Saudade
Todas las noches de verano ocurre lo mismo; mientras me ahogo y navego entre las húmedas sábanas, oigo los desgarradores gemidos de la nevera echando de menos el ronroneo del calentador, frío y distante.

33 — Extravío
En cuanto empezó a llover, el paraguas salió a la calle; detrás quedó el hombre,  mirando con aprensión por la ventana, sin llegar a comprender que era él el que había sido olvidado.

32 — Judas y el amor                                                           
Pronto descubrió que el amor que Él predicaba era opuesto a la exclusividad que él pretendía; por eso le traiciono. Y como quizás no tuviera otra oportunidad, eligió un beso para dejarlo.

31 — Pillado
Descubrió mi mirada recorriéndolo todo como si no lo hubiese visto nunca y me dijo: “tienes en los ojos el paisaje del primer amor y ya no vas a olvidarlo nunca”.

30 — La ejecución
Mi fusilamiento se produjo ayer por la tarde, me mató con una descarga de miradas cargadas de hielo tras la que se extendió el silencio de un amor ya cadáver.

 

29 — En tierra hostil
Los objetos que se extendían sobre la mesa eran como bombas. Sabías que en cuanto los tocases, los recuerdos estallarían haciéndote pedazos.
Y tu mano había empezado a moverse.

28 — Corrector  
El escritor no acababa de comprender cómo, teniendo tanto por decir, sólo había conseguido parir un microrrelato de apenas una veintena de palabras con dos faltas de ortografía.           

27 — El otro lado
Siguiendo el ruido de los golpes acabé en el cuarto de baño.
-¿Se puede saber dónde estabas? Llegas tarde.
Me supe entonces preso, el reflejo era yo.

26 — Héroes
Durante años recibí las palizas e intenté salvarlo. Hoy mi hijo es el hombre que ha echado a su padre de casa, sin golpes, sin sangre.

25 — Esencia
Era un buen microrrelato porque leyéndolo, entre líneas, el lector aún podía entrever la profundidad de la novela que el escritor había condensado en él.

24 — Fatalidad                                                       
Harto de todo y de todos, decidió pasar página. Para su desesperación, descubrió que la novela seguía y que él aparecía todo el rato.

23 — Brevedades para vasos de EtnoSur (2)
No soy frontera, ni horizonte, ni vaso; lanza tu mirada sobre mi borde y verás un mundo listo para vivir al otro lado.

22 — En el plumier
Desde que apareció la goma, el lápiz intenta acabar con ella y deja huellas de grafito en todos los papeles pidiendo ayuda.

21 — Vendetta
Harto, escribió un relato sin ningún signo de puntuación.
Se los guardó todos, para usarlos como metralla contra su insignificante musa.

20 — Colofón  
Nunca se había sentido peor como aquel día en que, queriendo escribir sus memorias, sólo alcanzó a escribir un microrrelato.

19 — Curación
Se sintió mejor cuando descubrió que ver el pantalón que él había olvidado ya no le hacía ningún daño.

18 — Nos hacemos mayores
Yo, a este lado, veo cada vez peor y él, dentro del espejo, pierde reflejos y no llega.

17 — Ruleta rusa
Algunas noches, mortalmente aburridos, echaban salsa de ajo en uno de los litros de sangre y bebían.

16 — Echar de menos
Algo malo ha de haberle pasado, pensó el reflejo, hace días que no viene a verme.

15 — Amigo fiel
Con desesperación vio como el papel que había tirado en la calle comenzaba a seguirle.

14 — Esquejes
Los semáforos acabaron por echar raíces y, como las señales, florecen todo el año.

13 — Ser carabina
Siempre con el punto de mira puesto en el aleteo de las manos.

12 — Diablo Camisetas
Me empezaron a llamar Ángel Caído, en cuanto vieron que me levantaba.

11 — Papel
La discusión de mis vecinos atravesó la pared.
Hoy nos divorciamos.

10 — Mascarada
Te quitaste el disfraz de adulto en cuanto nos casamos.

9 — La soga
Siempre quiso ser maroma y viajar, pero aprieta cuellos.

8 — Llaman a la puerta 
Es papá. Como zombi está resultando muy pesado.

7 — Prisas
-¿Quieres que vayamos al cine?
-Sí, quiero.

6 — Título: Parchís
Se relamía al oírle.
-Te como.

5 — Transporte urbano
O mala digestión de pasajeros.

4 — Día tras día
El sol me perseguía.

3 — Redes sociales
Porque somos peces.

2 — Cierra los ojos
¡Y muere!

1 — No la hay con hambre
Siesta.

0 — ¿A quién quieres más: a papá o a mamá?


28 de junio de 2017

Poderoso caballero

-Vuelvo a estar soltero –dijo su voz al otro lado del auricular.
-Eso no tiene por qué ser un problema.
-Lo es para mí.
-Pues soluciónalo.
-Eso es justo lo que hago: te estoy llamando.
Era la sexta vez que vivíamos una conversación parecida a ésta y ya sabía que negarme a ayudarle sólo complicaba las cosas.
-Me ocupo ahora.
Poco después llamaba al teléfono de siempre para contratar una nueva chica, alguien que hiciese de novia durante algún tiempo. No se negaron porque pagamos bien, pero ya se están empezando a cansar de que desaparezcan. 

26 de junio de 2017

Una respuesta importante

A él siempre le había gustado el alpinismo y aquella montaña era un reto personal, la cima que no había conseguido coronar nunca. El domingo salió para intentarlo de nuevo y ella se quedó esperándole en casa, hasta que él volviese y le contase con todo lujo de detalles su hazaña.
A media mañana sonó el teléfono. La llamaban desde el hospital donde él acababa de ser ingresado. Tras un silencio, ella sólo preguntó: “¿bajaban o subían?”.

23 de junio de 2017

Desclasificado


Se lanzó al vacío con una sonrisa en la boca y la intención de que, al menos esta vez, el salto mortal fuese absolutamente perfecto.
Lo inició con un despegue frontal, amplio, lleno de confianza, absolutamente hermoso; después se encogió con rapidez sobre su estómago y ejecutó lo que para un profano sólo podía ser una serie de giros rápidos e imposibles; para, apenas un instante más tarde, volver a extender el cuerpo poniendo la cabeza por delante.
Cuando sus huesos impactaron en la acera, algunas personas que estaban cerca no pudieron evitar ponerse a gritar o llevarse las manos a la boca en un gesto instintivo.
Afortunadamente para todos, no había ninguna posibilidad de que hubiera un segundo saldo. Por un lado, él no tendría que asumir la baja puntuación que le solían dedicar los jueces u oír la crítica implacable de su entrenador; y por otro, los peatones sólo tendrían que soportar la marca de un muerto en la acera, quizás algo discreta, pero para todos más que suficiente.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

21 de junio de 2017

Bodas de oro


He descubierto, mi amor, que cuando ya me sabía tu cuerpo de memoria éste ha empezado a cambiar obligándome a redescubrirlo. Encuentro ahora en él nuevas arrugas y mis dedos pugnan por explorarlas ansiosos. Tú hablas con cierto temor de los estragos que el tiempo está haciendo en él; y yo encuentro que cada uno de esos cambios tengo que disfrutarlos, saborearlos y hacerlos míos, como he hecho siempre.
¿No lo ves como yo lo veo? La edad también me ha cambiado a mí: he dejado de tener prisa, veo más bien poco y he perdido incluso algunos dientes; ahora, más que nunca, estoy preparado para amarte despacio, de cerca y suavemente.
¿No lo ves? Tú y yo seguimos juntos y cada uno de nosotros tiene el cuerpo que el otro quiere disfrutar y se merece.

19 de junio de 2017

Encuentro transgeneracional




Miró la superficie que se encontraba frente a él. Se sentía impotente e inútil, y eso no ayudaba a que amainase la indignación que desde hacía meses le dominaba. Sus manos temblonas parecían no querer responderle, era cierto, pero su corazón y su cerebro habían decidido que tenía que salir, que tenía que protestar, aunque casi no se pudiera creer que, a sus años, tuviera que gritar detrás de una pancarta para que dejasen de pisotear sus derechos.
-¿Necesita ayuda, abuelo?
-Gracias, creo que hace demasiado tiempo que no hago algo parecido; pero, tranquilo, no quiero entretenerte.
-¿Entretenerme? Al contrario, le debo un favor; usted me ha enseñado alemán y gracias a eso he podido encontrar trabajo.
-No he ido a muchas manifestaciones, ¿sabes?, en mis tiempos nos pegaban.
-Y yo nunca pensé que mis estudios no servirían para nada.
-Siento vergüenza de este país, de lo que han hecho con él, de cómo se aprovechan de todos nosotros.
-Aprovéchese usted de mí. ¿Qué quiere que le escriba bien grande?

16 de junio de 2017

Escondite

Mamá nos dijo que teníamos que escondernos del viento, que iba a ser tan fuerte que nos íbamos a asustar y así, casi sin proponérnoslo, acabamos encontrando cobijo bajo la inmensa capa del mar, desde donde pudimos ver atónitos y envueltos en una extraña paz azul todo lo que ocurría en tierra.
Entonces creímos que habíamos tenido mucha suerte.
Aunque ahora, tantos meses después de aquel día, empezamos a tener algunas dudas: los peces han dado cuenta de nuestros ojos y sólo el vaivén caprichoso de las olas puede hacer que encontremos el camino de vuelta. 

Relato para ZENDA, convocatoria #palabrasalviento


14 de junio de 2017

Saliendo del dolor

Hace meses que la vida se paró, que se quedó cosida al vaivén de una cuna vacía y sembró en nuestra casa el silencio.
Ayer, sin embargo, ella movió el aire, se levantó de la orilla de la cama en la que naufragó y cogió, de la habitación de nuestra hija, uno de esos juguetes que estaban como nosotros inertes. Poco después llegaba la nana, esa canción eterna que desde entonces me persigue y me hiere.
Para protestar por este nuevo dolor que me infringe, voy ahora hasta la puerta de nuestro cuarto y la miro, descubriéndola agotada pero incapaz de dejar de cantar o de mecerse. Me quedo de pie sin saber qué hacer para sacarla del dolor, para salvarme, y descubro por primera vez mis mejillas mojadas bajo mis ojos secos. Ella me encuentra y casi sonríe: “Tú ya lloras, yo ya puedo moverme. Hemos dejado de estar ajenos el uno al otro. No, no quiero que suframos solos; prefiero luchar contigo por ser lo que fuimos, por seguir estando juntos aunque seamos otros”.

12 de junio de 2017

Punto de inflexión

Mientras me vestía, después de haber sido incapaz de evitar una vez más aquella locura, el conocido y viejo poso de arrepentimiento volvía a martillearme la cabeza: “nunca lo sabrá, no lo descubrirá, no perderé a mis hijos”, como un mantra con el que pretendía no tener que enfrentarme al que ya era un problema.
            Sin embargo, antes aún de alcanzar la puerta, aquel miércoles, tras quizás demasiados miércoles como aquel, oí su voz llegando a mí desde la cama, en un susurro culpable pero lleno de la decisión que a mí me faltaba: “no creo que pueda seguir ocultárselo, es mi hermano, se lo diré yo”. 

9 de junio de 2017

Pasando la tarde

            El tatuaje tiene el aspecto de un reguero de hormigas. Su pelo rojizo y enmarañado bien podría albergar un nido. Los ojos abiertos y fijos, como mirando el cielo, pero sin mirar. La respiración, contenida al máximo, inexistente. No se mueve. La encontré en el suelo del salón y desde hace quince minutos la vigilo; y no, no se mueve.
            Empiezo a tener miedo, a temer que sea lo que parece; y pasa media hora, un tiempo infinito para la niña que soy.
            Cuando se harta de la inmovilidad o decide que ya es hora de reírse, se levanta como si nada, me mira y dice: no te habrás preocupado, ¿verdad?; pero si solo es un juego. Pienso entonces, con mis cinco años y casi sin saber lo que pienso, que no es un juego para mí si yo no me divierto, que tendré que esperar a crecer para mostrarle lo divertido que es estar muerto.


(microrrelato publicado en el número 2 de la revista Callejón de las once esquinas que puedes leer y disfrutar justo aquí; está abierto además el plazo para participar en el siguiente número, ¿te animas?)

7 de junio de 2017

Paso del Estrecho

Nunca habría podido imaginar que acabaría persiguiendo mis sueños a bordo de un barco tan pequeño.

5 de junio de 2017

En círculos

Me puse melancólico con la décimo tercera víctima. Tenía un lunar junto al ombligo, como la primera, y sólo por eso dejé de descuartizarla.
Miré la cara de la mujer, era la misma, y caí de rodillas, emocionado y feliz.
El círculo se cerraba y podría volver a empezar explorando nuevas y estimulantes rutinas.

2 de junio de 2017

La Oca Loca

Continúo publicando algún microrrelato en La Oca Loca (la revista del centro penitenciario de Daroca), esta vez ha sido “Sangre y vida”.


31 de mayo de 2017

Pillado

Descubrió mi mirada recorriéndolo todo como si no lo hubiese visto nunca y me dijo: “tienes en los ojos el paisaje del primer amor y ya no vas a olvidarlo nunca”. 

29 de mayo de 2017

Montaña rusa

Navegaba por la Red cuando un anuncio llamó su atención: “¿Cree que su matrimonio es aburrido? ¿Quiere cambiar de pareja? Estudiamos su caso sin compromiso alguno.”
Por la noche, un olor a asado inundaba la casa y una rubia imponente le esperaba en la cocina. Al día siguiente, aún con una sonrisa en el rostro, decidió comprar unos flores para sorprenderla pero acabó dando el ramo a una morena muy fogosa vestida de ejecutiva.
Las mujeres se fueron sucediendo sin parar, día tras día, diferentes e infinitas.
Una noche que la fémina de turno quiso que leyesen juntos después de la cena, buscando entre los libros, cayó a sus pies una vieja foto escondida entre sus hojas. Era un retrato de su mujer, de la primera, y, al verla, recordó que sólo con ella había podido compartir recuerdos y manías, que ella era la única que cuidaba de su colesterol y que le reñía, que junto a ella podía relajarse y descansar, que únicamente ella era quien quería verle entrar por la puerta de casa para quedarse y no volver a irse nunca.

27 de mayo de 2017

Soles y blogs en el ocaso

Hace unas semanas en el programa de radio “Soles en el ocaso”, "En pocas palabras", Ana Vidal leyó microrrelatos publicados en blogs recientemente, sí, en blogs, porque todavía quedamos algunos.
Aparte de leer mi “Precoz”, se escucharon textos de Susana Pérez (Aprendiz de palabras), Elisa de Armas (Pativanesca), Belén Lorenzo Francisco (Relatos para leer de pie, Todas las palabras cuentan), Miguel Ángel Molina (En 99 palabras) y Lola Sanabria García, así como aforismos de Sandra Sánchez (Letricidios premeditados).
El enlace al programa es éste y los microrrelatos se pueden escuchar en torno al minuto 60.

Gracias, Ana.

26 de mayo de 2017

El vuelco

Había sido un flechazo, letal, pero un flechazo. Ahora, pasado el tiempo, conocido el final de su historia, estaba segura de que él no había sentido nada, de que sólo había encontrado en ella una víctima perfecta, entregada, que le acompañaba, que le secundaba, de la que se aburrió y que un día descubrió tan rota y gastada como para abandonarla.
En ocasiones aún caía en la tentación de hacerse preguntas; pero con el tiempo, había aprendido a dejar de lamentarse, admitiendo a su pesar que por él lo había dejado todo, estudios, familia y trabajo, y que esa vida normal y corriente que parecía haber estado en alguna ocasión al alcance de la mano era, y quizás sería siempre, inalcanzable.
Aunque ahora iba a intentar alcanzarla, porque había decidido que ya siempre iba a intentarlo.
Y quizás no fuese tan difícil, ahora que él no estaba.
Puede que hubiese sido un flechazo, poco importaba. Ahora estaba sola para volver a cambiarlo todo, para trastocarlo. Iba a hacer que su vida cambiase otra vez, completamente, pero no acababa de encontrar la palabra adecuada.  




(microrrelato seleccionado y publicado en el libro “Antología II”, Asociación Ateneo Socio Cultural de Laguna de Duero)

24 de mayo de 2017

Paseo diario

Todos los días saco a pasear mi bolígrafo y dejó que huela las hojas en blanco; hasta que descubre ese aroma que está buscando y decide dejar su rastro.

22 de mayo de 2017

El accidente

Cuando el conductor perdió el control del coche, éste se salió de la autopista y acabó estrellándose contra uno de los pilares de los puentes en los que vivimos los desheredados. El golpe fue fuerte e, inmediatamente, empezamos a sentir nostalgia por la vida que habíamos perdido; aquello eran un vehículo sin polvo, un traje de buena tela y la música emitida por un programa de radio.
El Carnicero, en honor de la profesión que había tenido, confirmó que el hombre estaba muerto y el Veterinario nos recordó que un cerdo y un humano eran anatómicamente iguales. Rápidamente, sin apenas intercambiar palabras, cada uno de nosotros empezó a hacer lo que fuera que hiciese antes de que la sociedad lo expulsase y yo, mientras esperaba a que acabasen, me sentí orgullosa de poder ver en mis compañeros a unos profesionales bien preparados.
Como no podía ser de otro modo, todo acabó sirviendo para algo. Después yo limpié los charcos de grasa de motor y de sangre, dejando como siempre el puente  impecable.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

19 de mayo de 2017

Huida frustrada

Su tercer deseo fue hacerme volver a casa.

16 de mayo de 2017

Polos opuestos

Desde que se conocieron, cada vez que él opinaba blanco ella contestaba negro; cuando él tenía calor, ella iba a buscar una manta; si él había comprado carne, ella hubiese preferido pescado. Vivieron así veinte años de discusiones continuas y un matrimonio feliz.
            Ayer, al acabar la película, él dijo: “Ha estado bien, ¿verdad?” y ella contra todo pronóstico contestó: “Sí.”. Se miraron en silencio, pasaron en vela toda la noche pensando y a la hora del desayuno se dijeron: “Esto se acabó.” Y aquellas palabras dichas al unísono, cayeron como una losa y fueron punto final en aquella mañana de domingo.

12 de mayo de 2017

Redes sociales

Porque somos peces.

10 de mayo de 2017

No es fácil


Por culpa de los bajos fondos y por vigilar el negocio de cerca, ocupo el puesto de concejal, viéndome obligado a vivir de día, entre horarios y conferencias de prensa. Sin embargo, intentando recuperar mi vida, hago lo que puedo porque me pillen y no lo parezca.

(publicado en el blog Autores malditos, junto al resto de participantes en el III Concurso YK Accesorios, concurso que ganó Antonio García)

8 de mayo de 2017

Precoz

La madre, recordando las palabras entre lágrimas de su pequeño, no podía dormir. Cuando sintió movimiento en el otro lado de la cama, asió el cuchillo escondido y, yendo tras el monstruo, su marido, se lo clavó una y otra vez.
            En su habitación, siempre al acecho, sonreía el niño.

(microrrelato publicado el 5 de mayo en Cincuenta palabras)

6 de mayo de 2017

PMI 2016, el libro

Empieza a ser costumbre, una de las buenas, que se convoque la Primavera de Microrrelatos Indignados y el material recogido acabe reuniéndose en un libro, cuyos beneficios se destinen a una ONG.
Toda la información sobre la publicación que se ha elaborado con los micros recogidos en año pasado, la ONG a la que se destinarán los fondos, las personas que han trabajado en ella o cómo puede adquirirse está en el siguiente enlace.
           En dicho libro hay un microrrelato mío: Monos sin sangre.
Y ya que estoy, aprovecho la entrada para recordaros que ya está en marcha y podéis participar en la presente Primavera de Microrrelatos Indignados que se centrará en las desigualdades económicas y sociales y sobre la que encontrarás toda la información necesaria justo aquí. ¿Te animas?

5 de mayo de 2017

Invasión

Se desplazan rápidamente pegándose a los edificios; no obstante su hábitat natural está en el interior de las viviendas y, en especial, en las cocinas donde pueden llegar a desarrollan una actividad frenética. Fotofóbicas y oscuras, se mueven por lo general en grupo, infestando los hogares en los que entran, paralizando a sus habitantes, quienes las temen o las odian.
Nosotros nunca tuvimos problemas con ellas, también es cierto que nunca les dimos escusa alguna. Hasta hoy, día en que bajo la guardia para empezar a llorarte rodeada de tu insoportable ausencia. He ido a abrir la puerta de la calle y, antes de poder emitir una protesta, ellas se han colado en el salón y han tomado posesión de la casa. Ahora las miro con aprensión desde el pasillo y, aunque no sé cómo voy a lograr que se vayan, recuerdo la promesa que te hice: nunca seré una de ellas, te lloraré, te echaré de menos, pero no voy a dejar de ser tu compañera para ser sólo tu viuda.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

3 de mayo de 2017

Bis

Había comenzado a pensar que su inspiración estaba tocando fondo.
“Dos microrrelatos a la semana, durante más de veinte años, son muchas historias para cualquiera”, se decía a modo de justificación; al tiempo que oía como le decían las tonterías de siempre: “No te abandones, tienes la rutina de crear, no puedes dejarlo ahora”. “Muchas veces antes sentiste que las ideas te abandonaban y mírate”. “La vida te inspirará como lo ha hecho siempre, sólo has de abrir los ojos”. “La imaginación no se agota, los cuentos seguirán fluyendo”. “Coge la hoja o ponte ante el ordenador. No seas perezoso”.
Poco después las voces que habitaban en su cabeza callaron de repente, decepcionadas y perplejas a un tiempo. Acaba de coger un microrrelato que ya había publicado en su blog hacia algunos años y lo estaba editando como nuevo. 

28 de abril de 2017

Colores de guerra


Mirando alrededor, repaso una vez más nuestra situación en la batalla. El primero de nosotros está lejos, puede que haya logrado dejar atrás a aquellos que le seguían. Por delante de mí, a siete pasos contados, está el que ocupa el segundo puesto, de momento ha logrado ponerse a salvo, pero aún puedo ver sus ojos inyectados en miedo. A mis espaldas, aún en el refugio, imponente y mordiéndose las uñas, nuestro último, ansioso de entrar en acción para obligar a nuestros adversarios a dividir sus fuerzas. Sí, todo parece indicar que ha llegado mi turno; estoy listo y, aunque la tensión nos rodea, espero poder aprovechar la oportunidad que me brinde la suerte y pasar al otro lado antes de que mis rivales levanten una barrera de nuevo.
El dado baila a ritmo de rap sobre el tablero. Todos están pendientes de él pero, cuando pare, las miradas se posaran en nosotros. Somos las fichas rojas y estamos dispuestas a todo.

19 de abril de 2017

Historia de un desamor

            No era, ni es, ni será; y ni con suerte sería, tampoco eso.
            Es más, el que sea o fuera o fuese, no tiene importancia.
            Y, ni aunque ordenases que sea, llegaría a ser o terminaría siendo.

17 de abril de 2017

Micros publicados en El Definido a día de hoy

La revista digital El Definido, en su sección de microrrelatos, cuenta a fecha de hoy con algunos míos, a saber: Tiempo de más, El reencuentro, Señales y Primer deseo.
Sin embargo habrá más y no tardando espero.
¿Quieres participar tú, aportar tu granito de arena? En la parte de arriba encontraréis el botón “Actualidad”; y, en el espacio que se despliega la palabra “Microcuentos”, justo ahí es, no lo dudes y pincha.

14 de abril de 2017

Mascarada

Te quitaste el disfraz de adulto en cuanto nos casamos.

12 de abril de 2017

Reclamo, amenaza

El tiempo pasaba. Los días le pesaban siempre un poco más. Y cada vez que una de sus amigas le decía aquello de “estás mejor sola que mal acompañada”, ella se mordía las ganas de ser madre y el miedo de que se le hiciese demasiado tarde.
Mil veces había intentado encontrar una razón lógica que explicase por qué, tras algunas citas, los hombres invariablemente la huían. Nunca consiguió averiguar que el problema estaba en su propia casa, en aquel piso de soltera en el que una habitación para niños equipada hasta el último detalle, lejos de ser un reclamo, era una amenaza.

10 de abril de 2017

Contrasentido

            Queriendo matarse, no dudó en tirarse a las ruedas de aquel coche.
            Empezó a ver imágenes de una vida y también el muerto que dejaría detrás y el rictus triste de su rostro. Entonces, el conductor frenó, él ganó unos segundos preciosos y la vida de la que era espectador avanzó un poco más. Pudo comprobar, mirándola ahora en su conjunto, que su historia no era tan mala como habría creído siempre.
            Esa fue la razón por la que moriría con una sonrisa en los labios.

7 de abril de 2017

Un ángel

-No pude llegar antes, cariño, había un atasco terrible en la carretera por un accidente, eso creo. Tuve que esperar a que llegase la ambulancia, a las manipulaciones infructuosas de los médicos y a que me diesen por muerto.

4 de abril de 2017

Un libro, “Menguantes” se llama

            Ayer os conté que había ganado el Certamen Literario Internacional Hacia Ítaca 2017 con “Prisionera”, micro que ya forma parte de una antología, pero el premio no era ese; el verdadero premio es “Menguantes” el libro digital que distribuye Lágrimas de Circe, en el que encontraréis cincuenta microrrelatos míos, la mitad de ellos inéditos.
            Os dejo la portada y el enlace.

http://lagrimasdecirce.com/microrrelato/136-menguantes-microcuentos-.html

3 de abril de 2017

Prisionera

           Ya no podíamos contar con David, lo supimos en cuanto lo vimos acompañado y camino de casa. El juego había acabado; pero seguimos agazapados. Yo, porque no quería ser un chivato. Juan porque siempre hacía lo que Pedro y éste porque estaba asustado. En cuanto a Celia, ella, porque desde hace horas yacía demasiado inmóvil en el centro de un charco de sangre.
            Empezábamos a entender que el juego había terminado, puede que al poco de iniciarse, antes de que David y su madre se fuesen a casa, cuando Celia empezó a llorar y no la hicimos caso.

http://lagrimasdecirce.com/otros/134-hacia-itaca.html

(con este microrrelato gané el Certamen Literario Internacional Hacia Ítaca 2017, razón por la que aparece forma parte de esta antología; aunque el premio es mucho mejor, pero eso ya os lo cuento mañana)

31 de marzo de 2017

Amigo fiel

Con desesperación vio como el papel que había tirado en la calle comenzaba a seguirle. 

29 de marzo de 2017

Otra historia

No tengo hambre, gracias, dijo.
Insistí y se negó. Probé con amenazas, chantajes y chistes, intenté darle pena; y nada, ni por esas.
Harta y por el cuento, acabé mordiendo la manzana yo, la bruja de la urna. 

28 de marzo de 2017

Lectura de MicroEcos en la Hora del Planeta

           Cosas que pasan.
Se puso en contacto conmigo el grupo local WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) de Guadalajara (España) porque habían descubierto nuestros MicroEcos Ilustrados y querían saber si podrían utilizar algunos el sábado 25 de marzo, día en el que se celebró la Hora del Planeta. La idea era imprimirlos, leerlos y animar a la gente participara en el concurso de mircrorrelatos que habían organizado.
Evidentemente los dije que estaríamos encantados.
El mismo día 25 me dijeron los relatos que finalmente habían elegido, que son los siguientes:
-Lágrimas negras y Me nace naturaleza, Rosa M;
-Madre Selva, Miguel Díaz Mirón;
-Los que saben del campo, Nani Canovaca;
-Imperdonable, Mónica Brasca;
-Ventaja evolutiva y Beber para olvidar, que son míos.

Mira tú qué bien. Buenísimas noticias y buenísimos recuerdos, no se puede pedir más.

27 de marzo de 2017

Corchos

            Vivir es navegar sin saber nadar, desnudo y solo, anhelando hacer pie o divisar en el horizonte una porción de tierra. Y enamorarse, enamorarse es pretender nadar en una dirección concreta, acomodando el ritmo de las brazadas a las de alguien que permanece a flote de la misma tonta manera.

(microrrelato publicado el pasado día 24 de marzo en Cincuenta palabras)

24 de marzo de 2017

Llaman a la puerta

Es papá. Como zombi está resultando muy pesado. 

23 de marzo de 2017

El letargo

Sólo ellos las vieron: aquellas tres letras pidiendo socorro, escritas con sangre en la acera, junto a la ventana rota de un sótano inmundo. Las borraron orinándose sobre ellas, entre risas; sin embargo no lograrían eliminarlas definitivamente, las letras siguieron allí, dentro de su cabeza, junto al doloroso recuerdo de no haber hecho nada, de quizás no haber hecho nada nunca.
Hoy, años después, las noticias disparan directo a su memoria, las letras vuelven, están otra vez ahí, dolorosamente vivas, escritas una vez más por alguna de las personas encerradas en aquel sótano, exactamente las mismas. “Desarticulado un piso dedicado a la trata de blancas. En el barrio, los vecinos…”. 

22 de marzo de 2017

Un punto de apoyo

Ella siempre creyó que él sería alguien importante en su vida y que sus destinos acabarían tocándose.
El día que eso ocurrió, descubrió ante sí un hombre miserable que en nada se parecía al que ella había esperado.
Se encogió de hombros, sólo hasta ahí llegó su decepción. Pisó con la punta del pie el lugar del encuentro y, sin dudarlo, se impulsó con más fuerza que nunca hacia adelante.

17 de marzo de 2017

Nos hacemos mayores

Yo, a este lado, veo cada vez peor y él, dentro del espejo, pierde reflejos y no llega.

15 de marzo de 2017

Dispara usted o disparo yo


Brevilla, revista de minificción, reúne un impresionante número de microrrelatos policiales y microrrelatistas entre los que me encuentro con “Malo malo” y “Sólo una vez”.
Un regalo que también tú puedes disfrutar en el siguiente enlace: 



Gracias, excelente noticia.

13 de marzo de 2017

Tarde es nunca

Las enterraron vivas bajo un alud inesperado de dolor y soledad pero ellas, las ilusiones y las esperanzas, lejos de pudrirse, encontraron de algún modo la forma de  echar raíces, de crecer y de afianzarse. Nadie lo esperaba, tampoco él, pero un día se encontró levantando la vista de la punta de los zapatos, dejándose bañar por la luz del sol, dispuesto a poner otra vez en juego su corazón, ajeno a sus sesenta años. 

10 de marzo de 2017

Extravío

En cuanto empezó a llover, el paraguas salió a la calle; detrás quedó el hombre, mirando con aprensión por la ventana, sin llegar a comprender que era él el que había sido olvidado.

8 de marzo de 2017

Saudade

Todas las noches de verano ocurre lo mismo; mientras me ahogo y navego entre las húmedas sábanas, oigo los desgarradores gemidos de la nevera echando de menos el ronroneo del calentador, frío y distante.

6 de marzo de 2017

Una frontera


Al principio fue el agua pero, como espejo, pronto presentó problemas; el mayor de todos es que se podía entrever el otro lado y eso dio lugar a todo tipo de cuentos y leyendas, además era posible sumergirse en él, ahogarse o contaminarlo, todas ellas actitudes muy poco recomendables y respetuosas.
Por estas razones, cuando apareció el espejo, aparte de las sustanciales mejoras en el diseño, los mundos que estaban a un lado y a otro hicieron un pacto solemne comprometiéndose a devolver justo la imagen que tenían delante, en un intento desesperado por acabar con la curiosidad que asalta a todo el que mira. El acuerdo fue un éxito y sigue siéndolo, al menos por ahora.
¿Se imaginan qué pasaría si un día en el espejo pudiesen ver en él otra cosa? ¿Por qué, sabiendo lo que van a ver, no hacen más que mirarse una y otra vez?, ¿qué esperan? ¿Será que están obligados a estar ahí cuando ellos miran o es esa curiosidad malsana que sigue buscando más allá de lo que ve, que husmea y que sospecha?

3 de marzo de 2017

Parchís

Se relamía al oírle.
-Te como.

1 de marzo de 2017

Posts con tuits (6)

*Una moneda y la bolsa de cacahuetes es empujada hacia el acantilado. Cae sobre una mano mullida que no duda en abrirla, en destriparla.

*La lluvia menuda que deja huellas en la playa no logrará apagar mi sed, lavar la sangre o borrar el agravio.

*La epidemia de Ricitos de Oro está dejando huella. Los hombres se depilan para no ser osos y las niñas ya no quieren ser rubias.

*Todas me dijeron que era mejor una boda que un entierro. Y aquí estoy, en un jarrón, con los pies mojados, sufriendo la muerte más lenta.

*El niño hizo un barco de la chancla, de esa que calzó el cadáver que, atado a una piedra, yace ya sin ojos en el fondo del lago.

*Eran tres, aunque solo importaban dos porque había uno, y no era el amante, que se sentía como un cero a la izquierda.

*DESCONGELACIÓN 
Mirando la nave espacial nada hacía suponer que un simple fallo hubiese malogrado ya la muy preciada carga humana.

*Harto de sentirse aplastado por la hipoteca, el caracol se vio obligado a ser gusano.

*En el polo las noches son más largas, dijiste, pero lo son más desde que te fuiste, meses de largas son y no parecen acabarse.

*Con un guante de piel humana el robot asiste al humano que muere a su lado, envidiándole las arrugas, los leves defectos, el desgaste.

27 de febrero de 2017

Papel

La discusión de mis vecinos atravesó la pared.
Hoy nos divorciamos.

23 de febrero de 2017

Confesión

El policía entró en la casa en la que se había cometido el crimen, era un afamado experto; solo él podía encontrar una colilla oculta por una cortina, sólo él podía señalar el pomo de la puerta y esperar que se hallasen huellas, sólo él podía recorrer la casa y contar todo lo que había pasado allí, punto por punto.
Todos lo miraban, le escuchaban en silencio, atentos y sorprendidos, absortos e incrédulos.
Una vez acabada la reconstrucción de los hechos, le arrestaron dándole las gracias por haberles llevado de prueba en prueba de un modo tan eficaz y eficiente, evitando de este modo hacerles perder el tiempo. 

20 de febrero de 2017

Transporte urbano

O mala digestión de pasajeros.

16 de febrero de 2017

Judas y el amor

Pronto descubrió que el amor que Él predicaba era opuesto a la exclusividad que él pretendía; por eso le traiciono. Y como quizás no tuviera otra oportunidad, eligió un beso para dejarlo.

13 de febrero de 2017

Victoria

El día que el último hombre murió, la guerra contra los robots tocó a su fin; y un instante después, sin haber tenido tiempo para disfrutar la victoria e incapaces de vivirla, los artilugios mecánicos se pararon, huérfanos de misión.

9 de febrero de 2017

Seremos nada

La carta que encontraron junto a su cuerpo, en la que dejó escrito que nadie era responsable de su muerte, es lo que me ha librado de la cárcel. Que piensen lo que quieran, que hagan lo que crean más adecuado, sé que yo fui quien la mató, quien durante años le minó dándole motivos y razones para querer acabar cuanto antes, quien empujó la mano con la que no dudó en abrirse las venas hasta que la sangre brotase.
Nadie la ha querido más y, también, nadie la ha hecho más daño. Jugué sin pudor con sus sentimientos sólo para sentirme amo y señor de todos sus actos y, ahora que ya no está, me doy cuenta de que sin ella no he sido ni seré nunca nada.
Creo que voy a seguirla. No quiero que se me escape.  

6 de febrero de 2017

La boca agua

El verano vino seco como pocos. Las barcas se bebieron el estanque hasta agotarlo y ahora, olvidadas e inservibles, yacen en el lecho de barro, extienden sus remos como lenguas acartonadas y sueñan con charcos.