23 de abril de 2018

Impresionable

De la rutina insípida de su oficina sólo podía salvarla a ella. No había nada mejor que encerrarse en el pequeño despacho en que la habían instalado, rodearse del delicado aroma del papel y explorar juntos el sin fin de posibilidades que la técnica les ofrecía. Nadie le dedicó más tiempo y, muy pronto, a su modo, ella les hizo saber a todos que le pertenecía: en cuanto cualquier otra persona la tocaba, la fotocopiadora se atascaba, no fallaba nunca.

20 de abril de 2018

Capacidad de absorción

Descubrió, quizás demasiado tarde, que aquella hoja en blanco, que había colocado en el centro de la mesa del despacho esperando poder llenarla de historias, era en realidad una esponja en el corazón mismo de su vida, que le había robado el tiempo dejándolo sin amigos y sin experiencias, tan vacío y tan sin huella como había sido aquella hoja en blanco que ahora era una novela.

18 de abril de 2018

Una cuestión de estética

Mientras los demás dormían la siesta, él planchaba la oreja. Hubiese preferido poder hacerlo por las mañanas pero, aunque solo fuese una, era tan grande que estirarla, plancharla y acomodarla después sobre el cráneo no podía hacerse dormido y con prisas.

16 de abril de 2018

Ángeles y demonios

Desde que se acordaba, las mismas palabras. “Es como un ángel, con esos rizos tan rubios y esos ojos tan claros, con esa cara de no haber roto un plato”, “Es un querubín, un encanto sin alas”. Él, mientras, permanecía sin moverse en mitad de la habitación y solo esperaba que aquellas señoras dejasen de manosearle; pero no fue fácil conseguirlo, no fue fácil. Ni tan siquiera cuando estaba en el ataúd dejaron de tocarle, de arreglarle el pelo, de repetir aquellos comentarios; ni siquiera mientras buscaban a su alrededor una nueva víctima a la que acorralar, a la que empujar al cielo llegado el caso.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

13 de abril de 2018

El robotombre

Se encendió, el chip de memoria ROM recibió una orden para iniciar las rutinas del programa de arranque y las pruebas de diagnóstico de los dispositivos de hardware. Un pitido llegó inmediatamente y con él, en la pantalla, el mismo mensaje de error. Seguía siendo el amor que sentía por ella. La CPU había dejado de tener la capacidad de tomar decisiones lógicas; la lágrima que resbalaba por la pantalla no lo era. Se colgó.

11 de abril de 2018

Celos

Antes de irme a la cama, recorro la casa otra vez y compruebo que todo está como me gusta: los grifos cerrados, el gas apagado, las persianas bajadas, el abuelo en el cuadro, los reflejos tras los espejos, el monstruo bajo la cama, tu amante en el armario y tú, quieta en la cama, esperándome.
Es cierto que echo de menos algunas cosas, supongo que es inevitable: el relajante sonido de tu respiración o los gritos ahogados de tu amado, testigo mudo de tu muerte y de mi asesinato; amante que por cierto no he logrado encontrar, como si se hubiese esfumado en el aire o no hubiese existido nunca, como si tú hubieses tenido siempre la razón y yo simplemente me lo hubiese imaginado.

(microrrelato incluido en “Menguantes”, libro que puedes descargarte en este enlace)

9 de abril de 2018

La pareja ideal

En la oscuridad, oyendo por primera vez su respiración dormida, el hombre recuerda la película que han visto juntos y sonríe: él será su monstruo, ella será su víctima.

6 de abril de 2018

La carrera más larga

Recuerda, como si fuese ayer, que huía de un lince; sin embargo, no acierta a saber cómo ha llegado hasta este lugar, tranquilo y silencioso, que observa como a través de una superficie dura de agua.

4 de abril de 2018

Reina

Sabe, sin mirarse en el espejo, que está todo lo perfecta que puede estar. Sin embargo, no ha logrado quitarse la manía del último vistazo, ese que le devuelve aquello en que se ha convertido y que no es lo que soñó el niño que fue.

2 de abril de 2018

Eligiendo amnesia

Le diagnosticaron amnesia irreversible. Se lo dijeron con cara de pena. Sin embargo después, cuando supo que estaba en un Hospital Militar, decidió que el olvido no podía ser tan malo.

30 de marzo de 2018

Mejor ser náufrago

Miró desde el agua la sombrilla y las toallas que había dejado detrás. La decisión estaba tomada.

28 de marzo de 2018

Y además es imposible

La gente que decía que yo tenía pájaros en la cabeza comentaba que ella siempre estaba en las nubes, algunos incluso se atrevieron a decir que estábamos hechos el uno para el otro; pero no puede ser, aun cuando decidiéramos a poner los pies en la tierra, el hecho es que yo no soporto la niebla y ella no podría vivir rodeada de animales y de ruido.

26 de marzo de 2018

Humana a mi pesar

Una vez sentada en el incómodo transporte colectivo, intento no pensar en el continuo dolor de huesos que me recuerda que estoy vieja y viva. Elevo la vista y observo, el mundo siempre ha despertado mi curiosidad y continúa haciéndolo.
Mis ojos descubren, no demasiado lejos, a un hombre joven, alto, sin un gramo de grasa de más, con un cuerpo elástico y atlético, quizás demasiado perfecto en su normalidad, sin un pelo o un lunar, sin un defecto. Me quedo mirándolo. Sé quién es y de dónde viene, como todos también yo he aprendido a reconocerlos. Hace bastantes años que están aquí, pero me sigue gustando descubrir que no pueden engañarme fácilmente, me gusta sentir que de algún modo aún estoy al acecho. Espero un poco más, sólo un poco, hasta que llega el gesto, ese que lo delata: ese pellizcarse la piel levemente para ajustársela mejor al cuerpo. No puedo evitar en ese momento mirarme las manos, temblonas y arrugadas, llenas de manchas, huesudas y débiles; y pensar que para él, en cambio, su piel será siempre como yo ahora la veo, como lo es para todos esos seres que, llegados de un planeta en llamas, acogimos después de no pocas reticencias y miedos.
Su piel artificial, perfecta, que no acaba de ajustarse a sus cuerpos, que querría para mí, para ser otra y volver a soñar con empezar de cero, y que me recuerda otra vez que: “muy a mi pesar, soy y seguiré siendo humana, sin remedio”.

23 de marzo de 2018

Paciencia, mi niña

Tom Waterhouse

            Juntos fuimos compañeros de juegos, no se nos olvida; aunque el tiempo haya hecho mella en mi cuerpo, este haya crecido y tú me mires, desde la esquina, sin saber qué separa al hombre en que me he convertido de la niña que aún eres.
            Paciencia, mi amor. El tiempo seguirá pasando, un día cada día, y caerá sobre ti y seré testigo de cómo te conviertes en una mujer mientras el hombre que soy espera con una sonrisa a que la vida vuelva a unirnos.

21 de marzo de 2018

Pisa

La tierra tembló y la ciudad se vino abajo; menos la torre, cabezonamente intacta y torcida.